Archivo de la etiqueta: poesía

Llorona

La luna al ver mi amor profundo
y el tiempo que mi pena abrigaba,
me trajo un ser que tenaz llevaba 
el castigo más grande del mundo.
La encontró errando el inframundo
donde sus lágrimas no se secaron,
donde sus ayayay nunca acabaron;
y grité: ¡llorona, ay de mi condena!
y cuando vistes en mi alma tu pena
tus ojos negros brillaron.


Fragmento

©FJMalpica,2021

Platero y yo

La aurora viene saliendo
abrillantando el rocío
y en un costado del río
la noche se va escondiendo.
Un turpial vuela esparciendo
su cantar de mañanitas
y las tiernas florecitas
de amor lo van perfumando;
él camina, respirando,
aroma a niñas bonitas.

Sobre el lomo de Platero
viaja el quijote Ramón
va silbando una canción
que le recuerda un te quiero.
Ramón se quita el sombrero
y saluda a los paisanos
ellos agitan sus manos
devolviéndole el saludo.
¡Tien`asero, ese peludo!
le dicen los parroquianos.

¡Acero y plata de luna!,
—dice Ramón muy contento—...

©fjmalpica,2021

Nada es imposible

HOUSTON, TX – JULY 02 (Photo by Bob Levey/Getty Images)
Si caen los grandes,
que queda para los pequeños.
Pero, nada es imposible,
nada impide que lo imposible
se convierta en realidad.
Acaso David
no fue la realidad de Goliat.
Acaso José Altuve, AstroBoy,
no es una realidad en las grandes ligas,
pequeño, gigante,
¡un grande del beisbol!,
el templo de los inmortales, espera.

©FJMalpica,2021

Vida sencilla

Siempre hemos soñado con una vida sencilla,
longeva,
pero las malditas tentaciones

son como un huracán enardecido
arrastrándonos como hojas
al mar de las ambiciones
y ahí el mundo se hace más complejo
.
No existen corazones,
solo almas sin sombras ni reflejos,
y el camino al viejo cementerio
se acorta con un mal paso.

©fjmalpica,2021

Volverán, volverán, volverán…

  
  La noche es de luna y estrellas,
clara, diáfana, como las esperanza del que camina.
El frío cala hasta los huesos
y la carretera es un río humano,
un caudal de banderas y naciones,
cardúmenes de sentimientos y emociones.

  Atrás en el horizonte quedaron las nubes oscuras
y el sol de noviembre convierte las lluvias de invierno
en melancolía, en brisas de navidad.
En una sonata de recuerdos:
tus manos sobre mi espalda
acarician un adiós,
tu mejilla duerme sobre mi hombro
mientras dices que siempre me recordaras.

  Emigrar es irse y volver
cuando volver se convierte en algo porque regresar
emigrar es irse y volver
como el vaivén de las olas del mar
emigrar es irse y volver
cuando irse no es sinónimo de abandonar el hogar.

  Emigré como la Gaviota Reidora
emigré como el cisne cantor
emigré como las almas del señor
emigran sedientas a cada hora.
Y volveré por la ruta del sol amado
por la luz de cálidas estrellas
por el camino donde quedaron mis huellas
por los lugares donde hemos acampado.

  En el viento oí tu nombre
silbado entre hermosas flores
y en los cúmulos de colores
encontré tus sueños de amor.
Tu amor mi corazón agita
siento la alegría de volver a verte,
de viajar a casa, de volver ahorita,
para amarte, para siempre quererte.

  Hoy soy como las golondrinas que regresan a su nido,
al viejo techo de moho aterciopelado;
quiero estar por siempre a tu lado,
en el viejo pueblo de donde nunca me he ido.

©fjmalpica, 2021.

Misteriosa mujer

Cuál es el misterio
que esconde mi destino;
es romanticismo,
o es pura agonía,
lo que me depara este camino.
Quien es ella que su rostro
es un terciopelo de colores vivos
y su mirada es profunda,
fresca, transparente
como las caracolas de viento
que se pasean por su frente.
¡Acaso eres hija de las estrellas!
dime mujer de mirada tan bella,
dime que esto no es un sueño;
y si es un sueño llévame lejos de aquí,
a donde nace la primavera,
a donde el sol despierta y brilla la alborada;
quiero perderme en tus ojos,
quiero vivir por siempre en tu hermosa mirada.

 

©fjmalpica, 2020

¡Maaanngooo!

¡Mango!
Dulce manguito.
Amarillo y rojizo
como tarde crepuscular.
Tan dulce como la miel
que anega mi paladar.
¡Mango!
Sabor a tierra tropical
Sabor a montaña y llano;
a selva, playa y mar.
Sabor a mango llevo en mi boca
Sabor a piña a mango Heinz
o al mango hilacha que me provoca.
Cierro los ojos para morderte
con el gusto que lo hace un Cristofué
cuando canta sobre la rama
y te picotea para calmar la sed.
Cierro los ojos para morderte
siento el jugo bañar mis dedos
siento resbaladiza tu piel
siento que si te caes me muero.
Y yo me aferro a ti,
acercándote a mi corazón
no te vayas a caer
si acaso me doy un tropezón.
¡Maaanngooo!
Mi dulce manguito.
Tan dulce como la miel
para comerte poquito a poquito.

©fjmalpica. 2020

Bajo la hoja

Así quería encontrarte

Así quería encontrarte
Así quería encontrarte
corazón de mis amores,
con este ramo de flores
raudo vine a saludarte.
Cómo iba yo a olvidarte
si en tus costumbres me muero
y en esa cintura quiero
cabalgar por tu llanura
y repetir la aventura
de dormir contigo en cuero.

©fjmalpica,2021

La flor más bella

©fjmalpica2021